¿Cómo viven los
niños de África?
Hay muchos niños de África que viven con mucho sufrimiento, muriéndose de
hambre, con moscas en su cuerpo.
Niños de África además de hambre, pobreza y
abandono sufren de muchísimos problemas más
Los niños embrujados de África
Miles de niños africanos viven su
particular infierno, en silencio e indefensos. Son ahogados, lanzados a la
hoguera, acuchillados, envenenados e incluso enterrados vivos. Su delito: ser
acusados de estar poseídos por el “demonio” en un continente donde la “brujería”
sigue siendo la razón de explicar el mal ajeno. La “brujería y los hechizos”
forman parte indisoluble de la manera de ser África, pero el auge de iglesias evangélicas
radicales sobre todo Nigeria ha hecho saltar todas las alarmas, indican
expertos de Unicef. Varias ONG en este país de África Occidental indican que
hasta 15.000 niños han sido acusados de estar “embrujados”.
Condiciones de los niños de África: hambre, frió, maltrato, sed (ha aparecido una nueva enfermedad que vuelve zombis a los
niños de África)
Esta misteriosa enfermedad ha transformado en zombis a
los niños del este de África, según una investigación reciente.
La condición conocida por la gente local como dolencia
del cabeceo ha alterado drásticamente las personalidades de los niños,
apartándolos y confundiéndoles.
¿Cómo describir la
enfermedad?
Afecta a los menores
de Ugnanda, Sudán y Tanzania lucen como si estuvieran durmiéndose. Sus ojos se
cierran y sus cabezas se caen, a pesar de que puedan no estar cansados.
La condición va
empeorando progresivamente y puede hacer que la piel de los niños afectados,
generalmente de entre 5 y 15 años de edad, se vuelva escamosa.
Muchos incluso han muerto por perder la conciencia y tener accidentes, como caerse en el fuego o ahogarse.
Muchos incluso han muerto por perder la conciencia y tener accidentes, como caerse en el fuego o ahogarse.
Otro síntoma es que
pierden las habilidades cognitivas, además de experimentar atrofias. Sufren reacciones
a la epilepsia y tienen dificultades para comer, mientras que otros mueren de
infecciones por estar débiles o malnutridos. Algunos niños con este mal son
abandonados por sus familias, quienes argumentan que es muy difícil cuidarlos.

